Drama
La locomotora
Al Lic. Don Joaquín D. Casasús
Entre la pradera por donde paseaban y el coqueto caserío, atrayente y risue&nt…
Estrella
Fue una hermosa niña a quien hace tres años inscribieron en el registro civil con tan precioso nombre; sobre su blanca frente…
La celeste silenciosa
Cerraron el rostro que fue idéntico
Al más alto sueño de la augusta infancia
Y pájaros temerosos en …
La pesca milagrosa
Pedro Maclas, el patrón de la Mariposa, la barca que se mecía más gallardamente en el trozo de mar que baña la…
El acomodador
Apenas había dejado la adolescencia me fui a vivir a una ciudad grande. Su centro —donde todo el mundo se movía apurado entre…
Es raro
IV
Así vivió por espacio de algunos años, dichoso si Dios tenía qué, cuando una noche creyó …
El incidente del puente del Búho
Desde un puente ferroviario, al norte de Alabama, un hombre contemplaba el rápido discurrir del agua seis metros más abajo. Te…
Noche servia
Las once de la noche. Es la hora en que cierran sus puertas los teatros de París. Media hora antes cafés y restaurantes han ec…
La cita
Con el sombrero en la cabeza, el abrigo puesto, un velo negro sobre la nariz, otro en el bolsillo con el cual cubriría el primero cua…
Una velada
Varios objetos de importancia componen el ajuar del salón de la fonda. Sobre la pared blanca con su cal nueva, un retrato de Zumalac…
La que envejeció tres veces
Aquella mujer había sido madre de tres hijas: de tres hijas hermosas que reproducían sucesivamente la imagen de su belleza ori…
Hijo del alma
Los médicos son también confesores. Historias de llanto y vergüenza, casos de conciencia y monstruosidades psicoló…
En pos del ensueño
Releía las cartas esparcidas sobre la mesa como si deseara fortalecer su ánimo. Al fin, de un día a otro, iba a conoc…
Las dos glorias
Un día que el célebre pintor flamenco Pedro Pablo Rubens andaba recorriendo los templos de Madrid acompañado de sus afa…
La oración de Semana Santa
El último chá de Persia, que, según nadie ignora, murió a manos de un fanático, tuvo en su historia una p…
Amnesia
Volvimos a nuestro rinconcito campestre, a nuestra quinta llena de árboles y flores, y en el momento en que el ama ponía a C…
Pasión de poeta
Oye lo que sucedió
a un poeta con su ama:
Como dicen que se inflama
de un espíritu su pecho,
de cuyo a…
Sentencia de vida
«Si te acusan de haber cometido una falta, huye tú, mujer aunque seas pura como el lirio, porque eres mujer y todos lo creer&…
Dura necesidad
Dura necesidad, madre afrentosa
de la vergüenza y vil atrevimiento,
escuridad del claro entendimien…
El suplicio de la muerte
Arrullos de palomas, cánticos de pajarillos, música de flores, ya no halagáis como antes la vista y el oído; ya…