Poesía
El misal rojo
En la cúspide del inmenso Árbol de la Vida floreciste. ¡Salve, por heroica, celebrada por las heridas que besan amoros…
La creación
I
Los aéreos picos del Himalaya se coronan de nieblas oscuras en cuyo seno hierve el rayo, y sobre las llanuras que se extienden a…
Cuentan de un sabio
Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de…
Decir, hacer
A Roman Jakobson
Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que…
El Cristo de Velázquez
¿En qué piensas Tú, muerto, Cristo mío?
¿Por qué ese velo de cerrada noche
de tu abundosa cabeller…
Me dijo un alba de la primavera
Me dijo un alba de la primavera:—Yo florecí en tu corazòn sombríoha muchos años, caminante viejoque no cortas la…
Bonifacio
Bonifacio vivió buscándose y murió sin haberse hallado; como el barón del cuento, creía que tirá…
Oración final
Tú que callas, ¡oh Cristo!, para oírnos,
oye de nuestros pechos los sollozos;
acoge nuestras quejas, los gemidos
de este…
El olvido
No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.
Por eso lentamente levantas en tu mano
un …
Cantos de Vida y Esperanza
Cantos de Vida y Esperanza es una recopilacion de poemas escritos por Rubén Darío y cuya primera edición fue publicada …
La luna nueva
Quiero hacerte un regalo, hijo mío, pues la vida nos arrastra a la deriva.
El destino nos separará, y nuestro amor será…
Obrerito
Madre, cuando sea grande,
¡ay..., qué mozo el que tendrás!
Te levantaré en mis brazos,
como el …
A una rosa
Soneto CXLVII
En que la moral censura a una rosa,
y en ella a sus semejantes
Rosa divina que en gentil cultura
…
Dime vencedor rapaz
Dime vencedor Rapaz,
vencido de mi constancia,
¿Qué ha sacado tu arrogancia
de alterar mi firme paz?
Q…
¿Qué es una madre?
Mi madre me dio la vida:
mi madre arrulló mis sueños
cuando en mi infancia querida
soñaba el alma dor…
Las moscas
Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.
¡Oh vie…
Ante un cadáver
¡Y bien! aquí estás ya... sobre la plancha
donde el gran horizonte de la ciencia
la extensión de sus …
Silencio
Hijo mudo de la soledad y del misterio, tú eres el esposo esperado de la noche, el amigo ansiado de los que padecen, de los que n…
Codicia de lo prohibido
Vaya un ejemplo. En mi tierra
había una doncellita
opilada, con gran riesgo,
de puro comer ceniza.
Sus padres…
El galgo viejo y su amo
"Señora - diz la vieja-, ¿por qué soy reprobada?
Cuando traigo regalos siempre soy halagada;
hoy, con …