Poesía
Después del baile de máscaras
Libró la última fingida voz en el aire, echó la sombra su párpado negro a la última luz, y el inmenso e…
Mi hogar
Allá, cabe la frontera,
teniendo el mar por espejo;
por techumbre la azulada
bóveda …
El sol, el poema
Barcos sobre el agua natal.
Agua negra, animal de olvido.
Agua lila, única vigilia.
El misterio soleado de las voces…
Testimonio
Soy yo, soy yo quien ama, dadme paso
y no toquéis mi sangre, mis cabellos.
Nadie puede decir con este llanto
el fin…
A Margarita
UN POEMA
Solitude
RIE, y el mundo rie contigo:
Llora, y lloras solo.
Lo que la triste vieja tierra debe prestar es alegría
Pero ella …
A la brevedad de la vida
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh cómo te deslizas, vida mía!
¡Qué m…
Tras siempre arder
Tras siempre arder, nunca consumirme;
y tras siempre llorar, nunca acabarme,
tras tanto caminar, nunca cansarme;
y tras si…
El hombre, el caballo y el toro
A un Caballo dio un Toro tal cornada
que en todo un mes no estuvo para nada.
Restablecido y fuerte,
quiere vengar su afren…
El hombre y el burro
Aunque parezca broma,
Conviniéronse un Hombre y un Borrico
En enseñarse el respectivo idioma;
Y el Burro... …
Mayo
De la niñez los días
tienen encantos
que nunca la memoria
rinde a los años:
viven, conmigo,
…
Despedida
(Confesiones de amor)
Te estás yendo, te vas y yo que sin ti me pierdo…
No te alejes siquiera este instante.
Sigue mi…
Canción de otoño en primavera
¡Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces llor…
Acuarela
Primavera. Ya las azucenas floridas y llenas de miel han abierto sus cálices pálidos bajo el oro del sol. Ya los gorriones tor…
La prisión a la orilla del mar
A Antonio De Zayas
En San Sebastián hay una cárcel a la orilla del mar.
En otros muchos puertos he visto grandes pr…
La Amada Inmóvil
Amado Nervo (Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo) fue un poeta mexicano. Nació el 27 de agosto de 1870 en la ciudad de Tepic, Nayari…
Ya que para pedirme
Ya que para despedirme,
dulce idolatrado dueño,
ni me da licencia el llanto
ni me da lugar el tiempo,
h&aacu…
La isla de la muerte
¿En qué país de Ensueño, en qué fúnebre país de Ensueño está la isla Somoria…
Paisaje
Hay allá, en las orillas de la laguna de la Quinta, un sauce melancólico que moja de continuo su cabellera verde, en el agu…
A un marido cornisufrido
Cornudo eres, fulano, hasta los codos
Y
puedes rastrillar con las dos sienes;
Tan largos tendidos cuernos tienes
Que, si no los …