Romance
La cita
Con el sombrero en la cabeza, el abrigo puesto, un velo negro sobre la nariz, otro en el bolsillo con el cual cubriría el primero cua…
Las flores de saúco
No me ruborizo al confesar que mi amor primero, lo engendró una mujer que por sus años podía ser mi madre que sal&iacu…
En pos del ensueño
Releía las cartas esparcidas sobre la mesa como si deseara fortalecer su ánimo. Al fin, de un día a otro, iba a conoc…
El zapato blanco
Creo que nevaba. Los vagos ruidos de la calle apenas turbaban el silencio. No parecia sino que estuviésemos en el campo, duran…
La comedia eterna
—No... nada de gritos... Hablemos tranquilamente, sin exaltarnos... Ya verás como al fin logramos entendernos. Vamos, con franqueza, …
Un beso
Los pasajeros abandonaron el comedor, y quedamos en la sala del Chile, los cuatro amigos de la misma mesa, siguiendo, entre las aspiraciones…
En el convento de Santa Clara
Alfonso Montellanos y Clarita Sanjuán, eran novios desde la adolescencia. Era uno de estos noviazgos de provincias que incúban…
Dramas del tercer patio
La conoció siendo vigilante.
Por la mañana cuando estaba de facción en la esquina, arrebujado en su grueso capote azul…
Hojas secas
Fue en la soledad mística de un jardín: el viejo jardín del Luxemburgo, poblado de leyenda y de sueños rom&aac…
Por qué la mató
Y fijando en ella sus grandes pupilas de felino, aquel impasible, que parecía haber absorbido los desalientos de muchas generacione…
El intruso
Amor, la noche estaba trágica y sollozante
Cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
Luego, la puerta abierta …
Las queridas de humo
Vienen lejos aún. Vagamente escucho el hallalí de los caracoles y el ladrido de los perros. Es el conde Lascaro que va a la …
Los lunares de mi prima
La historia de los únicos amores serios que he tenido, es algo que siempre he deseado contar y que hasta hoy no lo he hecho esperand…
Maldita
Y la veía, la veía siempre, allá, en el fondo de la vaga onda de incienso, la roja cabellera esparcida, los labios car…
Anastasio
Había en Rávena, antigua ciudad de la Romaña, muchos gentiles hombres, entre los que se hallaba un mozo de nombre Anas…
Un ramito de violetas
El joven ministro salió muy de mañana de su casa, como un estudiante que se escapa del aula. Era tan temprano que ni aun los p…
El sacristán
Algunos dijeron que era el cura, pero yo pienso que debió de ser el sacristán. Porque es más de sacristán aquell…
Al día siguiente
Los dos despertaron al mismo tiempo, y al verse juntos se miraron sorprendidos, aun inconscientes por el sueño. Después juntar…
El artículo 438
Así, poco a poco, los dos amantes habían olvidado sus temores. Se habían acostumbrado a convivir, como si fuesen un ver…
Agonía
Les había visto juntos muchas veces y siempre me inspiraron esta curiosidad que enciende la intuición de los grandes secretos.…